Secrets Of The Sea



La compañía nació hace más de 30 años, en 1976, cuando un grupo de apasionados franceses se reunió para dar forma y vida a sus ideas creativas. En 1986, la compañía se trasladó a la ciudad de Tarn y más tarde, en 1999, a Graulhet, su actual hogar.
Apasionados por todo lo que pueda moverse sobre nuestras cabezas, por compartir emociones con la audiencia más amplia posible, apasionados por los espacios públicos abiertos, los lugares cotidianos, los lugares de encuentro con otros, donde se puede conocer gente… Apasionados por cultivar y guiar a las personas y espectadores a través de una ciudad, siempre tratando de responder a la pregunta: ¿cómo puedo hacer que todos experimenten lo mismo al mismo tiempo?
Nuestras experiencias y trabajos de investigación nos han permitido materializar y dar vida a personajes específicos: inflables. Estas enormes marionetas observan a las multitudes desde arriba y, jugando con los obstáculos que tienen delante, se deslizan por las calles, presentándose en balcones y atravesando callejuelas… Los inflables son dirigidos desde el suelo por actores que se mezclan con la multitud: estos actores manipulan las marionetas. Los personajes incorporan sus propios cuerpos al comportamiento natural de los inflables, creando una experiencia fantástica, siempre cerca del público, permitiendo que la gente sienta, juegue, baile, corra y desaparezca con ellos… manteniendo siempre a la vista la característica más importante… contar una hermosa historia.
Esta presentación es una mezcla única de teatro de calle, arte de performance y marionetas a gran escala, ofreciendo a los espectadores una experiencia inmersiva e interactiva. La interacción directa con el público transforma el entorno urbano en un escenario vivo, donde cada esquina y cada balcón se convierte en parte de la narrativa. La compañía ha perfeccionado el arte de traer la magia a los espacios cotidianos, convirtiendo lo ordinario en extraordinario y dejando una impresión duradera de asombro y alegría en aquellos que tienen la suerte de presenciar sus actuaciones.

